martes, 8 de enero de 2013

Taciturnos sufrimientos


Ya no me sirven tus cariños de arrepentimiento en este mundo donde el perdón y la falsedad van cogidos de la mano, 
cual hermanos siameses nadando en el río de tus lágrimas de plástico.

Nada queda aquí para mi, mas que dolor y decepciones.
Cesaron hace tiempo los lloros en los que expulsaba odio, tristeza y melancolía de mi cuerpo, volaron libres cual jilguero, 
agitando sus tácitas alas deseosas de introducirse en otro alma.

Cadena de sufrimientos balanceándose en la vida, unos mucho y otros tan poco, nunca equilibrada.
Inútil acto el de forzar vuestro corazón a su salida, pues éste abrirá una salida por si solo, con la pequeña ayuda de experiencias pasadas y testimonios desgastados pero revalorizados.

Pero no temáis  pronto se cansarán y volarán hacia otros cuerpos al igual que volaron a los vuestros, y ahí sentiréis la verdadera luz del alma, que os ilumina con su brillante esperanza,
 y su sigiloso pero satisfactorio alivio...