miércoles, 9 de enero de 2013

Kafkian world of a murdered lover



Quizás...
el mundo no esta hecho para mi.

Almas inexpresivas ocultas bajo mascaras de vidas felices, 
no hay mañana porque mañana es hoy, 
no hubo ayer, porque ayer es ahora mismo,
tan solo hay lagrimas de sangre derramadas por otros en nuestros corazones,
espíritus perdidos en su incertidumbre, almas en estado vegetativo herrando en noches frías,
con el único consuelo de escucharse a si mismas en melodías que hacen brecha emocional.

No está todo perdido.

A veces una fusión de dos almas hace despertar una bestia oculta,
esa bestia que hace lo irracional, racional.
Que hace lo imposible, posible.
Que transforma personalidades a su antojo.
Una bestia que actuará como un imán para atraer esas dos almas a ella,
y cuando las dos se peguen todo tendrá sentido, solución y desaparecerá el dolor.

Esa bestia vestida de princesa...

El amor.

Todos necesitamos a alguien que nos abrace cuando nuestros miedos nos corrompen,
cuando todo se tiñe de negro, alguna luz al final del tunel...
al borde del precipicio, quizás deba dar un paso adelante y cruzar la linea de lo racional,
lanzarme al vacío y caer en sus brazos sin pensar lo que vendrá después...