martes, 8 de enero de 2013

Dimensiones


No quiero ser mas una bala en tu recamara, 
dispara ya y deja que caiga el casquillo de mis ilusiones
y vuele libre mi alma, 
que impacte en otro cuerpo y deje huella, como las olas del mar cuando rompen contra las piedras de la orilla.

Que mi mar esté en calma de nuevo y pueda disfrutar la puesta de sol sentado en la orilla de mi ingenuidad. 
Pintaré un lienzo de rosas blancas y negras,
y me dejaré llevar por el viento hasta otra dimensión, 
una dimensión donde no hay tiempo, donde no hay cielo ni tierra,
una dimensión donde solo estamos yo y mis temores flotando en la nada, llorando abro los ojos y veo tu silueta en el agua, 
con tu mirada fija en mi, esa mirada inmortal...

Pero despierto y me sumo en una pena traumática, un silencio que corta, y mirando al infinito caigo en la cuenta de que tengo que dar las gracias por cada minuto de mi insignificante vida.