lunes, 4 de febrero de 2013

Dura realidad irracional



Yo, mi soledad y mi habitación; tú, tu mirada y tu sonrisa. 
Pésima combinación cuando se trata de vivir el momento, 
simplemente pensar es llegar a comprender pero nos seguiremos resistiendo a la lógica, seguiré esperando en tu escalera fumando y mirando al cielo, sobre charcos de barro, y mi alma restregándose a mis pies... Duele cuando bajas porque no estoy allí físicamente,
sigo en mi habitación acompañado de la soledad con lágrimas en los ojos y una sonrisa, conversando con ella sobre lo bien que estaría que tú estuvieras en su lugar.