lunes, 25 de marzo de 2013

Dueños de todo


Dicen que no somos dueños de nada
pero yo si que soy dueño de algo
soy dueño de equivocarme
dueño de mi alma, de mis decisiones,
dueño de tantas equivocaciones y tan pocos aciertos,
dueño de cada segundo de mi vida,
de cada amor que me ha atravesado la garganta,
dueño de cada cigarro que me ha corroído el pulmón,
dueño de cada engaño, de todo el daño que he causado,
de todo el que me he dejado causar,
dueño del masoquismo ilógico de un "amor",
dueño del sacrificio en vano por el mismo,
dueño de cada lágrima resbalando por mi mejilla,
dueño de cada tropiezo con la misma piedra,
de haberme levantado siempre,
dueño de cada sonrisa dibujada en mi rostro,
dueño de saber lo que me conviene, de opinar lo que siento,
dueño de no dejarme asustar ni mandar por nadie,
dueño de tantas cosas...

y nadie nunca va a influir en ellas
porque soy su único dueño...

El dueño de mi vida.