Entro en trance... Mi trance personal... Pulso el play, me enciendo ese pitillo, Cierro los ojos, una calada... Escucho ese saxo, el piano, ese ritmo tímido, otra calada... Me fundo con la música, me recosto en la silla, doy otra calada y pongo la cabeza mirando al techo, escapo del mundo por unos instantes, sintiendo verdadera paz y armonía en mi alma, mis oídos dejan de oír, mi nariz de oler, se consume mi cigarro, mi cuerpo no responde, el cerebro sufre un orgasmo, sueño despierto con esa melodía, cesa la música y se interrumpe esa eyaculación de emociones, ha pasado una hora, ¿que hago?, Pulso el play, me enciendo otro pitillo...
Corría una noche cualquiera de 1937, en Guernica (País Vasco), un nido de gorriones se alzaba en la cima del roble sagrado. Le preguntó el pequeño gorrión a su madre: -¿Por qué los seres humanos no pueden volar alto como nosotros? Vivirían mas libres y felices-. a lo que ésta contestó: -Hijo mío ellos no tienen alas, pero inventaron los aviones para poder volar de un sitio a otro-. El pajarito entonces confundido preguntó: -¿Y por qué algunos seres humanos usan esos aviones en guerras crueles para quitarle la felicidad y la libertad a otros que ni siquiera han visto en sus vidas?-. La madre sonrió y le respondió: -Hijo mio, ellos nunca serán libres y felices como nosotros, porque ansían ser dueños de todo lo que les rodea, por ese pensamiento tan ambicioso son capaces de matar, se niegan a conformarse con un pequeño nido donde poder dormir-. El pajarito enseguida lo entendió y se fue a dormir tranquilo y feliz pensando en la suerte que tenían de estar al margen de todo ese odio ilógico e inmoral. A las pocas horas, Guernica fue bombardeada por la aviación alemana.